Como ocurrió en la primera vuelta, la CTA Autónoma fue nuevamente el búnker de Lula da Silva en Argentina, acompañando una jornada histórica para el pueblo brasileño y reafirmando los lazos de solidaridad internacionalista entre las organizaciones de la clase trabajadora de América Latina.
La jornada estuvo atravesada por la expectativa y el compromiso militante frente a una elección decisiva para el futuro de Brasil y de toda la región. El respaldo a Lula expresa la defensa de la democracia, de los derechos conquistados y de un proyecto político que pone en el centro a los pueblos y a quienes viven de su trabajo.
En ese marco, Oscar de Isasi, secretario general de la CTA Autónoma bonaerense, destacó la trascendencia política del resultado electoral y su impacto para el conjunto de la clase trabajadora latinoamericana: “El triunfo de Lula es también un triunfo del pueblo trabajador de Brasil, una derrota del imperialismo norteamericano y una gran esperanza para toda América Latina. La clase trabajadora no sólo puede, sino que sabe gobernar. Por eso militamos”.
Una vez mas se reafirma que la lucha de la clase trabajadora no reconoce fronteras y que la unidad y la solidaridad de los pueblos son fundamentales para defender los derechos conquistados, la soberanía y construir una América Latina con justicia social e igualdad.