Hoy no venimos a festejar.
Venimos a conmemorar y a levantar la voz.
Porque llegar a la vejez después de toda una vida de trabajo, esfuerzo y aportes debería significar dignidad, derechos y tranquilidad, no abandono, pobreza ni incertidumbre.
Reivindicamos el derecho a una jubilación digna, a una salud accesible, a medicamentos, vivienda, alimentación y cuidados.
Reivindicamos el derecho a ser escuchados, respetados y tratados como sujetos de derechos, no como una carga.
Las personas mayores no son el pasado: son presente, memoria, experiencia y lucha.
Hoy recordamos lo conquistado, denunciamos lo que todavía falta y reafirmamos nuestro compromiso de seguir luchando.
Porque los derechos no se regalan.
Se defienden.
Y una vejez digna no es un privilegio: es un derecho.
Secretaría de Previsión Social de la CTA Autónoma Bonaerense