La situación sanitaria en Mar del Plata atraviesa un escenario de creciente tensión. Mientras el Hospital Houssay mantiene 25 camas sin utilizar por falta de personal, alrededor de 40.000 afiliados y afiliadas de PAMI se vieron afectados por la salida de prestadores como la Clínica Belgrano y la Clínica Mar del Plata, obligados a buscar nuevas alternativas para recibir atención.
Desde la CTA Autónoma señalaron que esta situación genera un efecto en cadena: pacientes que deben recorrer distintos establecimientos en busca de atención, hospitales públicos que reciben una demanda creciente y trabajadores de la salud que sostienen el funcionamiento de un sistema cada vez más precarizado.
“No es que no haya camas. No es que no haya un hospital. No es que no haya necesidad. Falta personal. Faltan recursos. Faltan respuestas”, señalaron desde la Central.
En este sentido, la CTA Autónoma apuntó a las responsabilidades de gestión sobre PAMI en Mar del Plata y reclamó respuestas al titular de la UGL XI, Javier Vallejos, respecto de los recursos destinados a la atención, la situación de los prestadores y el funcionamiento del Hospital Houssay.
“Cuando se decide ajustar sobre la salud, las consecuencias no quedan en un papel: las sufren los jubilados, los trabajadores y toda la comunidad”, expresaron.
Desde la Central remarcaron que garantizar el acceso a la salud requiere contar con personal, recursos y capacidad de atención, y cuestionaron las políticas que, según plantean, terminan debilitando las respuestas del sistema público. “La salud no se vacía sola. El vaciamiento es una decisión política”, concluyeron.