La CTA Autónoma participó de la reunión de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), realizada en Montevideo Uruguay, el pasado 27 y 28 de julio, donde se analizaron los desafíos que plantea la entrada en vigencia del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Durante las dos jornadas, representantes sindicales, especialistas, universidades, organismos internacionales y funcionarios debatieron las consecuencias económicas, productivas, laborales y ambientales de un tratado que involucra a más de 720 millones de personas y representa cerca del 20 por ciento del Producto Bruto Mundial.
La delegación de la Central estuvo representada por Daniel Jorajuría, secretario Administrativo de la CTA Autónoma Nacional y por Carlos Díaz, secretario Gremial de la CTAA Bonaerense y y miembro del Consejo de Política Internacional de la CTAA Nacional, quienes participaron junto a delegaciones de otras centrales sindicales de Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay y Argentina. También estuvieron a representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), universidades de la región y organizaciones de la sociedad civil.
El propósito del encuentro fue abrir un diálogo entre los representantes de las organizaciones sindicales, sociales, gobiernos y académicos para construir un diagnóstico inicial de ambos bloques e identificar los principales desafíos, como son Identificar las oportunidades de desarrollo y transformación productiva y cooperación con materia de desarrollo, innovación y transferencia tecnología; analizar la actual integración regional en el Mercosur; y conocer las instituciones del diálogo previstas para el monitoreo del acuerdo.
Durante el encuentro se destacó la magnitud del acuerdo, sin embargo, también se advirtió sobre las profundas asimetrías existentes entre ambos bloques. Mientras el Mercosur continúa exportando principalmente materias primas, la Unión Europea concentra sus ventas en productos industriales con mayor valor agregado, una situación que puede profundizar la dependencia económica si no existen políticas de desarrollo e industrialización para la región.

“Nuestra principal política tiene que ser el fortalecimiento del Mercosur, la integración de nuestros pueblos , un modelo de desarrollo productivo. Este acuerdo ya está consumado, tiene que servir para ordenarnos y poner nuestras prioridades, no quedar aislados y pasar de grado como Mercosur.” señaló Daniel Jorajuría durante la plenaria.
El dirigente además advirtió que "hay una oveja negra en este acuerdo que es el gobierno argentino, que ha convertido a la Argentina en un laboratorio internacional, donde se ensaya una gobernanza sin derechos para los trabajadores, excluidos de todo diálogo y discusión política"
Jorajuría sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de desmantelamiento de derechos laborales "Se ha denostado la Justicia Social, el Salario Mínimo es una limosna, la negociación colectiva está intervenida, se viola la Libertad Sindical y se anula el Derecho de Huelga y desarma la administración del trabajo. El gobierno se refugia en el acuerdo como parte de su esperanza de salvación económica promoviendo un dumping social" dijo.
La CTA Autónoma manifestó que la integración regional sólo será una oportunidad si coloca en el centro a las trabajadoras y los trabajadores, fortalece el Mercosur como proyecto político y económico común y garantiza que el comercio internacional no avance sobre los derechos conquistados por el movimiento obrero.
Uno de los ejes centrales del debate fue que la integración regional no puede limitarse a facilitar el comercio, sino que debe transformarse en una herramienta para impulsar el desarrollo industrial, la transferencia tecnológica, la innovación y la generación de empleo de calidad.
Entre las principales resoluciones del encuentro se destacan la creación de un Observatorio para medir los impactos laborales, productivos,
comerciales y ambientales del acuerdo; la constitución del Grupo Consultivo Interno (DAG) previsto por el tratado; la recuperación del Foro Laboral Unión Europea-Mercosur junto a la Confederación Europea de Sindicatos; y el impulso de una campaña internacional bajo la consigna "Igual salario por igual trabajo".