Las dos CTA acompañaron la propuesta de la Mesa Ecuménica durante toda la semana con debates, actividades culturales en el ‘Ayuno y oración para despertar las conciencias’. La actividad fue convocada por la Mesa Ecuménica, integrada por el Servicio de Paz y Justicia, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), los Curas en la Opción por las y los Pobres, la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, la Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires, entre otras organizaciones sociales y religiosas, y por Adolfo Pérez Esquivel.
Oscar de Isasi, secretario General de la CTA Autónoma bonaerense encabezó la delegación provincial, y planteó que las jornadas marcan la continuidad del plan de acción “con el objetivo de construir la unidad y la masividad necesaria para que se termine este tiempo en la Argentina donde hay tanta tristeza en la gente, hambre y tanta pobreza”. En ese sentido, “reafirmamos el compromiso de trabajar para la unidad más amplia y derrotar las políticas de Milei y los grupos económicos que nos generan cada vez más desgracias, y por supuesto, construir una gran Marcha Federal en el marco de un Paro Nacional, que nos permita golpear la política del gobierno nacional, defender la Constitución, la democracia y empezar a trabajar en un camino que tenga que ver con la soberanía, el trabajo digno y la producción, con una democracia participativa que tenga a la justicia social como resultado de ello”.
Las columnas de las CTA marcharon con una bandera común que da cuenta del camino de unidad que vienen transitando. Como es habitual, un inmenso operativo policial blindó la zona con efectivos y vallas, custodiando con la infantería la movilización.
El secretario general de la CTA, Hugo «Cachorro» Godoy, en el acto de cierre destacó «el honor de compartir este abrazo en este acto de coraje, con este mensaje de ética, de paz con justicia, de conciencia, de unidad con compromiso de lucha». Y destacó «el mensaje claro que nos envían junto con Adolfo Pérez Esquivel: convocarnos a la rebelión de las conciencias contra las injusticias para que juntos construyamos una sociedad mejor. Y nuestro pueblo nunca renunció a valores como la solidaridad y el humanismo. Es con la unidad de nuestro pueblo como lo podemos lograr».
“El destino de nuestra patria se define en las calles de Argentina, y en esas calles hoy nos volvemos a encontrar. Seguimos con el espíritu de las Madres de Plaza de Mayo, que nos enseñaron que la única lucha que se pierde es la que se abandona, con el espíritu de rebelión de conciencias a la que nos convoca esta mesa. Seguimos con el compromiso de que cada lucha es una lucha que debemos unir con humildad para construir una patria para todos y todas los que estemos dispuestos a pelear por ella y defenderla”, dijo Godoy.
El padre Rodolfo Viano, uno de los ayunantes, hizo una emotiva síntesis de las experiencias de la semana y señaló: «Ayer le dijimos al presidente que la libertad con hambre es una flor marchita sobre un cadáver maloliente y ese cadáver es nuestro pueblo». Luego el sacerdote destacó «la hermosa comunión que experimentamos en estos días, llamando al despertar de las conciencias a favor de un mundo más humano porque ya llevamos 5 gobiernos neoliberales con cada vez más hambre. Por eso es necesario que nos rebelamos por el bien común».
Por su parte, el premio nobel Adolfo Pérez Esquivel afirmó: «Ayunamos no para sufrir sino como testimonio para despertar conciencias. La solidaridad es necesaria para poder convivir entre los pueblos», dijo. Y afirmó: «Milei no está solo, está acompañado por el Imperio. Hizo 17 viajes a Estados Unidos y ninguno a las provincias. ¡No se sentó con el pueblo! Entregó los glaciares, los puertos, la minería. Hay un saqueo sin piedad de los recursos de nuestro pueblo».
A su turno, Daniel Catalano, en nombre de la CTA de las y los Trabajadores, trajo el saludo de Hugo Yasky —ausente por un tratamiento médico—, y subrayó el esfuerzo de «esta mesa ecuménica que, junto con nuestros jubilados, las organizaciones y los sindicatos, lucha y es un faro porque nos abraza a todos; porque en una Argentina donde el gobierno elige recortar derechos, despedir trabajadores y destrozar la política de infancia, acá estamos resistiendo porque nuestro pueblo merece vivir con dignidad».
En medio de cantos y abrazos, las y los ayunantes terminaron su semana de ayuno compartiendo el pan y las verduras producidas por trabajadores de la Unión de Trabajadores de la Tierra. La jornada concluyó con una celebración religiosa.