Amaba su UST, la CTA, ATE, y militaba fervorosamente la integralidad de nuestra corriente política. Si le pedías una mano te daba 4.
En tiempos de ‘Inteligencia Artificial’ y algoritmos, compañeros con la sensibilidad y humanidad de trabajadores de la comunicación como Oscar, se tornan imprescindibles. Con sus registros, Oscar nos permitió conocer el trabajo de la Cooperativa UST como si estuviéramos ahí. Siempre presente en cada movilización, asamblea, actividades deportivas con cientos de pibas y pibes en Villa Domínico los fines de semana, en cada entrega de premios, brindis de fin de año. Porque el trabajo, además de aportarnos el sustento, también genera lazos que deben ser destacados. Las verdaderas redes sociales, las del encuentro comunitario.
La última conversación que tuvimos con él fue mientras iba a internarse; mientras se dirigía, se preocupaba por atender el pedido que le habíamos formulado. “Tranqui Oscar, enfocate en tu salud, lo demás no importa”. “No, pará que ya lo llamo a Pato” (joven compañero incondicional que sin dudas sigue sus pasos al servicio de la comunicación popular). Creemos que no hay una descripción más gráfica de su generosidad.
Nuestras más sentidas condolencias a familiares, amigos y compañeros de militancia.
Qué bien le sienta el nombre de tu querida Unión Solidaria de Trabajadores a tu memoria: porque eso fuiste, un trabajador solidario promotor de lazos de unidad.
Hasta siempre, querido Oscar. Nunca te olvidaremos.
GRACIAS POR TODO


Oscar junto al querido Walter Piedras, imprescindible.

