La CTA Autónoma bonaerense es una de las impulsoras de la iniciativa que plantea que son sus marcadas limitaciones “constituía un paliativo que permitía sostener mínimamente tareas esenciales para la comunidad: reciclado, producción textil, construcción, agricultura familiar, comedores merenderos y espacios de cuidado”.
Luego, informaron que en Berisso se verán afectados 4000 beneficiarios “lo que representa una inyección mensual cerca a $312 en la economía local, y en términos anuales equivale a más de $3.744 millones que circulaban directamente en barrios de nuestra ciudad”. Además, enfatizaron que “esos recursos no se acumulan, se gastan día a día en alimentos, transporte, servicios, compras en comercios de cercanía, verdulerías, y ferias populares”. Por tanto, “ante el aumento del costo de vida, la caída del empleo y de la actividad productiva, la acción del gobierno de Milei no es un hecho aislado, sino una política de Estado que descarga el ajuste sobre los sectores populares”.
“Desde los movimientos sociales de Berisso sostenemos por el contrario que en este contexto estas políticas deben ser fortalecidas, reconociendo el valor del trabajo comunitario y de la economía popular como pilares fundamentales del desarrollo local”, dijeron en un comunicado.
“No es ‘Volver al Trabajo’: es RECONOCER el que ya hacemos todos los días en nuestros barrios”, concluyeron.
