El conflicto por el Río Atuel también llegó a la Provincia de Buenos Aires

Las aguas del río robado que dejó de correr por La Pampa desde hace 50 años, podrían llegar este año a territorio bonaerense y perjudicar las producciones agrícolas, según las autoridades.

El Río Atuel en La Pampa

El Río Atuel en La Pampa

El río Atuel nace en la cordillera de los Andes y desembocaba en el río Colorado para llegar hasta el mar, hasta que en 1947 se construyó el dique El Nihuil en territorio mendocino, y el agua dejó de correr por territorio pampeano. 20 mil ranqueles y mapuches que vivían en el oeste pampeano, fueron masacrados y esclavizados en la mal llamada “Conquista al Desierto” para robarles las tierras, y ahora se les roba el agua.

Innumerables pobladores debieron abandonar la región, sus ranchos y animales, ya que murió el río y los humedales. Desde entonces quedó el caudal seco, pero cuando sobra agua en territorio mendocino y lo dejan correr unos meses al año. En esos periodos, el río recoge tanta sal que si llegara a desembocar en el Colorado perjudicaría las producciones bajo riego, según afirman las autoridades bonaerenses.

Al respecto, el presidente de la Fundación Chadileivú, Héctor Gómez, explicó el principal eje del conflicto por el Atuel. “La provincia de La Pampa es el pato de la boda de muchas circunstancias, porque no solamente le han robado el río sino que se ha transformado en un repositorio de sales que vienen de las zonas de riego mendocinas. Entonces, La Pampa tiene que hacer el sacrificio de recibir las sales y eso provocó la salinización de los cauces, las pérdidas de los ríos, y las perdidas de los humedales que eran grandes áreas fértiles cuya desaparición tiene un valor incalculable e irrecuperable. Hay un daño ambiental muy difícil de sanar, porque por un lado desaparecieron los ríos y por otro lado en el caso del río Atuel, a veces llega con un poco de agua y mucha sal.”

“Mendoza maneja el río a su antojo a pesar de que es interprovincial y lo maneja de tal manera por la que a veces larga mucha agua, sin siquiera tener la decencia de avisar que va a largar agua”, explicó Gómez.

En ese contexto, este problema le preocupa a la provincia de Buenos Aires porque podría llegar agua con sal a sus tierras. Por ese motivo, piden que se instale “El tapón de Alonso”, un corte del cauce en un bajo por donde va el río Curacó (ubicado en las cercanías de la población de Puelches, al suroeste de La Pampa). “Cuando pasa gran cantidad de agua cada muchos años y se reactiva el caudal del Atuel, se llenan los humedales y luego las lagunas, puede pasar por el tapón de Alonzo y en muy pocas oportunidades llega al Río Colorado. Pero eso es un hecho natural” afirmó Gómez.

Si bien los informes ambientales niegan que este año pueda llegar agua salinizadas al Río Colorado, los funcionarios bonaerenses pretenden iniciar acciones legales. En ese sentido, el diario El Día de la ciudad de La Plata título esta semana Guerra por el Agua: Buenos Aires vs. La Pampa.

El río Atuel en Mendoza

El río Atuel en Mendoza

“El río salado  y Curacó (como se denominan al Atuel en territorio pampeano) que pasaba por La Pampa desaguó por miles de años en el Río Colorado, hoy en día no llega el cauce porque no hay agua. Entonces el tapón de Alonzo se hizo para que no llegara el agua al Río Colorado.”

 

Si el Problema es Interprovincial, la Solución también debería serlo

Ante las dificultades que atraviesan los pobladores de Buenos Aires, La Pampa, Río Negro y Mendoza por la escasez de agua, la resolución de la problemática debería abordarse desde el Comité de Cuenca, órgano integrado por las diferentes provincias involucradas, y por el COIRCO  (Comité Interjuridiscional del Río Colorado). Sin embargo, las autoridades mendocinas roban y sueltan agua a su criterio sin importar lo que suceda rio abajo, aunque miles de hectáreas se desertifiquen o pierdan su capacidad productiva.

“Mendoza dice yo al río Atuel lo uso todo y como yo quiera, pero el comité de Cuenca evitaría eso, ya que hasta el gobierno nacional debería ver qué es lo que pasa con el río”, insiste Gómez, quien además, asegura que las provincia vecinas como Buenos Aires, deberían involucrarse en la problemática, ya que también damnificaría a los pobladores y productores de la mayor cantidad de cebollas del país.  “Es necesario obligar a Mendoza a que negocie el uso de los ríos y no los use mezquinamente”.

En este momento los diques desbordan con agua de muy buena calidad, mientras que hace 6 meses bajaban con apenas medio metro cúbico por segundo, con una salinidad del triple que el agua de mar. Cuando el río salado corría hace 50 años permitía la producción ganadera que bebía esa agua. “Hoy en día no queda nada. Esto sucede porque Mendoza cortó todos sus ríos, produjo un desastre ecológico en su territorio, dejando desierto no solo a La Pampa, sino también sus ciudades del sur. Destruyeron totalmente la región.”atuel mapa

 

Portezuelo del Viento

Por otra parte, las autoridades mendocinas pretenden construir una represa sobre el Río Colorado denominada Portezuelo del Viento, y si bien ya se consiguió la financiación, no se realizó el estudio de impacto ambiental de cómo afecta el ambiente aguas abajo.

Además, no se reguló quien administrará esa represa, que debería ser dirigida por el COIRCO, órgano interprovincial que decide sobre el río colorado. “Pero Mendoza se hace la otaria con respecto al tema y sigue avanzando, con total desparpajo anunció que hará la licitación. Encima el Río colorado tiene mucho menos agua a nivel histórico.

“Si van a hacer la represa, luego deberán llenarla, y esa agua se sacaría del río que casi no tiene y llega muy poco a Buenos Aires, La Pampa y Río Negro, y no sabemos ni siquiera cuanto caudal necesita.”

 

 

 

Por Darío Giavedoni.

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