Vencido el plazo de conciliación obligatoria por el gobierno, las CTA acompañaron al Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de Argentina, a la secretaría de Trabajo de la Nación con el objetivo de preservar la fuente laboral y evitar el cierre de la planta en San Fernando.
Pese a marchar sobre una avenida peatonal, las fuerzas represivas de la nación y de la ciudad de Buenos Aires arremetieron nuevamente contra los trabajadores.
“Lamentablemente el gobierno nacional y el gobierno de la ciudad vuelven a responder con represión a los legítimos reclamos de los trabajadores y trabajadoras”, dijo Oscar de Isasi, secretario general de la CTA Autónoma bonaerense. “Pero el movimiento obrero derrotó a la dictadura militar más feroz de latinoamérica, y estamos convencidos de que movilizados en la calle y en paz vamos a derrotar esta política de ajuste, saqueo, entrega y represión del gobierno de Javier Milei”, recalcó.
En tanto, Alejandro Crespo, titular del SUTNA explicó que “el recibimiento que tuvimos fue una emboscada, cuando no cortamos ni el Metrobús”. En ese sentido, agregó: “Estaban los periodistas rodeándonos y quedamos atrapados entre periodistas, familiares, dirigentes de los distintos sindicatos y centrales, ante una atroz represión sin ningún tipo de miramiento”, narró el dirigente. Y planteó: “Hay que tomar en serio esto, falta que entren a nuestras casas, ya no podemos ni reclamar ante la amenaza de nada menos que 1000 despidos y el cierre de la fábrica”.
La represión, que inició de un momento a otro, también afectó a decenas de periodistas que cubrían la actividad. Como ya es habitual, hubo trabajadores de prensa gaseados, trípodes pisoteados por el piso, cables enredados. También intentaron detener al diputado Horacio Pietragalla (Unión por la Patria), quien se acercó a la infantería para pedir hablar con el responsable del operativo.