Una vez más, el FreSU se congregó en las calles de todo el país para frenar leyes que afectan gravemente a los derechos laborales, los derechos de la niñez, que ponen en riesgo la vida de seres vivos y entregan nuestros recursos naturales al negocio de la megaminería a manos extranjeras.
“Decimos nuevamente no a la Modernización Laboral, porque bajo ese eufemismo se quieren volver a las relaciones laborales de semiesclavitud”, dijo Oscar de Isasi, secretario General de la CTA Autónoma bonaerense y gremial de ATE Nacional. “También reafirmamos un camino de construcción de lucha callejera contra la aplicación de la reforma, y por supuesto, construir en el seno de la sociedad el consenso para derrotarla”.
Luego advirtió que la reforma de la Ley de Glaciares “dejará sin agua a 7 millones de argentinos y argentinas”. A su vez, “la Reforma Penal será una herramienta de los poderosos para encarcelar a los más humildes”. Por último, destacó que las organizaciones se oponen rotundamente a la baja en la edad de punibilidad, “porque a los niñas y niños hay que darles esperanza, presente y futuro, no hay que darles cárcel”.
Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de la Central, manifestó: “El Gobierno quiere imponer un silencio de cementerio; que la gente no se movilice, que acepte este espectáculo de entrega de la Nación y pérdida de derechos. Nuestra responsabilidad es rebelarnos ante esta realidad”.
“Esto requiere unidad, decisión y coraje para unirnos con quienes están dispuestos a luchar. Eso expresa el FreSU: la voluntad de organizaciones decididas a unificar fuerzas para frenar este avance contra la soberanía nacional, las industrias y las condiciones de vida de nuestro pueblo”, sentenció Godoy.