Oscar de Isasi, secretario General de la central y secretario Gremial de ATE Nacional, apuntó que “el intento de transformar en negocio un derecho conquistado con la lucha de nuestro pueblo, es una idea que viene de los noventa y luego con Macri: privatizar las áreas rentables de la salud para que accedan aquellos que tengan capacidad de compra de la prestación y, además, desfinanciar todas las áreas que no sean rentables”.
Según pudo alertar el gremio ATE a nivel provincial, los hospitales que están bajo la mira del gobierno de Milei son los SAMIC (Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad) que se encuentran en la provincia de Buenos Aires (el “Néstor Kirchner”, de Cañuelas; el “René Favaloro” y el “Presidente Néstor Kirchner”, de La Matanza; el “Bicentenario”, de Esteban Echeverría; y el “El Cruce Dr. Néstor Kirchner”, de Florencio Varela).
“Más que nunca, nuestras banderas de acceso igualitario y universal a la salud gratuita y de calidad, están bien altas”, dijo de Isasi. “La Argentina honra estas consignas desde hace décadas y es un ejemplo en el mundo de la salud como derecho”. En ese sentido, consideró que "La pelea en la Argentina es un emblema para sostener otras peleas que se están dando en Latinoamérica”.
Según un informe de ATE provincia de Buenos Aires, alrededor de 18 millones de argentinos y argentinas acceden únicamente al sistema público de salud, cifra que ha aumentado a partir de los nuevos niveles de desempleo y pobreza en Argentina, consecuencia de una política económica cruel y devastadora. Actualmente, la concurrencia en los hospitales bonaerenses se incrementó entre el 12% y el 15%, con picos en algunas zonas del 50%, ante la pérdida de cobertura vía obras sociales debido a los despidos de la era Milei.
En este marco, de Isasi, exhortó a permanecer en estado de alerta y asamblea permanente, ante el avance de estas medidas nacionales. “Convocamos al conjunto de las fuerzas vivas del pueblo a defender ese derecho en unidad y masividad. Reivindicamos un sistema de salud público, gratuito y de calidad, de acceso universal, donde el primer nivel de atención esté fortalecido y el hospital público revalorizando, y donde la producción de sueros, medicamentos y vacunas esté al alcance de quién lo necesite y no de quiénes puedan comprarlo. Y por supuesto, con trabajadores y trabajadoras con salarios dignos y estabilidad laboral”, cerró.