MAR: compromiso solidario, organización y lucha

El Movimiento Argentina Rebelde desarrolla intensa actividad en los territorios donde construye organización popular en un contexto en el que el protagonismo de los movimientos sociales cobran aún mayor relevancia de las que ya tenían en las barriadas populares. En Buenos Aires, Chaco, y Salta entre otras provincias, la militancia no se detiene.

«El gobierno y el Estado no garantizan condiciones dignas para atravesar la cuarentena, el hambre en los barrios crece y se multiplican las ollas populares,  es imprescindible destacar el trabajo solidario y militante de quienes emprenden semejante proyecto», expresaron en un comunicado de reconocimiento a las compañeras y compañeros que sostienen el trabajo y expanden la solidaridad.

En el populoso distrito bonaerense de Merlo, MAR ha desplegado en numerosos puntos acciones para contener el hambre y avanzar hacia una urgente restitución de derechos con organización y lucha.

“Las ollas populares surgen al ver la necesidad de la gente. No es fácil atravesar esta situación de aislamiento obligatorio, ya que mucha gente trabaja  de changas juntado cosas en la calle para ganarse el pan de cada día”, comenta «Beto», uno de los compañeros que militan en Merlo.

Por su parte Inés, cuenta que “debido a la pandemia creció el hambre y la desocupación” y remarca  “la falta de recursos y apoyo por parte del municipio”. De todos modos, «nos organizamos y cada compañer@ que participa en el armado de la olla, lo hace garantizando las medidas de cuidado usando barbijos, guantes y la desinfección necesaria”.

Rosana, responsable de un comedor en Merlo, cuenta que la olla popular comenzó porque  “en el barrio hay mucha gente sin trabajo, porque trabajan por su cuenta o son changuistas, entonces están parados”.  Además, agrega que esta actividad “se hacen con los cuidados del protocolo, utilizando el barbijo, alcohol en gel”, pero que “el municipio debería garantizar para el conjunto del pueblo esos elementos de higiene”.

En tanto Maria, compañera otro comedor de Merlo, relata la misma situación de desocupación en su barrio, señala que “hay muchísimos obstáculos, hay que ver día a día  que vamos a cocinar. Nos gustaría hacer comidas diferentes pero no se puede, porque no tenemos los recursos económicos”.

Por su parte, Norma, referente de la organización en Mar del Plata, describe que la idea de las ollas surge “por la necesidad que hay en Mar del Plata”, y refiere que es un logro haber podido llevarlas a delante porque “lxs compañerxs no tenían para comer en sus hogares», y añade «que si bien están atravesando diversos obstáculos, generan constantes estrategias para que las familias estén los mejor posible hasta que pase la pandemia”.

Fuente: Prensa MAR

 

 

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