Algunas reflexiones en torno al inmenso #34ENM de La Plata

Como cada encuentro, expansivo, comprometido, trabajado, militado… inmedible, lo que pasa en los encuentros una y otra vez desborda casilleros, corre fronteras, salta vallas.

Mujeres en toda su heterogeneidad, mujeres disidentes y luchadoras, disidencias sexuales en toda su heterogeneidad, pluralidad y plurinacionalidad… Todo ha crecido

Cecilia Fernández Lisso, IDEP Salud, ATE

Entre el 34 Encuentro Nacional de Mujeres, el más masivo, con una resistencia a nombrarse plurinacional, y una campaña por el 34 Encuentro Plurinacional y con las Disidencias sexuales retrasada en nombrar a las indígenas autoconvocadas de territorios en conflicto en Argentina, que llevaban la ocupación pacífica del Ministerio del Interior con reclamos vitales como el acceso al agua potable; así, entre tensiones propuestas desde el inicio de la organización del 34 Encuentro, más de 250.000 intenciones de que el mundo cambie nos convocamos durante tres días en la ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires,  para abrazar nuestros cuerpos, nuestras producciones, nuestras construcciones y nuestras luchas.

Resulta muy difícil hacer síntesis de todo lo acontecido en un evento que no solo convoca lo más plural de las prácticas políticas, culturales, sociales y económicas sino que además desborda los conceptos preconcebidos porque todo está puesto en crisis; y quizá no haya que hacer más síntesis tal como promueven las metodologías científicas cuantificativas y/o cualificativas, sino ampliar los límites de los análisis comprobatorios y estadistas y sus prácticas a la pluridimensionalidad que expresa la vida manifestándose hoy en cada rincón del planeta.

Desde el Sábado 12 de octubre con un clima tan adverso que se tuvo que suspender el acto de apertura por la tormenta eléctrica, un espacio y un tiempo que aloja la llegada de las decenas de miles de compañeres que desde todo el país confluyen a trabajar, debatir, reflexionar, intercambiar saberes, producciones, expresiones, organizar acciones conjuntas, conformar agenda, celebrar, cantar, bailar… hasta el controvertido cierre realizado en el playón del Estadio Único de la Plata; las calles, las escuelas, las universidades, las plazas, los centros culturales… se convirtieron en un ritual de celebración.

Inmenso es una palabra que ilustra quizá lo inmedible porque podías ir, venir, moverte, participar, entrar en diálogo, filmar, sacar fotos, recorrer durante todo el día y la noche y no llegabas a dimensionar las más de tres horas de marcha a lo largo de casi 5 kilómetros protagonizada por cientos de miles de encuentreres. Desde Trelew a La Plata se triplicó la participación en el Encuentro, y puede tener muchas y muy diversas lecturas, todas bienvenidas.}

ORGANIZACIÓN Y ORGANIZACIONES EN PLURAL, SIEMPRE

No caben dudas que organizar un Encuentro en el que puedan funcionar 250 mil existencias es un trabajo enorme, y el trabajo fue asumido, los cuerpos estuvieron dispuestos, en presente, comprometidos, resolviendo incluso las adversidades, la reorganización y redistribución, el desdoblamiento de talleres, el alojamiento, la solidaridad, la comida, los  espacios de debate, recreativos, de intercambio de conocimientos, de producciones… Y fue un gran encuentro, y fue un gran encuentro también sabiéndonos protagonistas y artífices colaboratives y dispuestes a que el encuentro suceda. Porque gran parte lo realiza lo local con o sin diferencias prácticas, organizacionales y programáticas y gran parte lo realizan cada uno de los espacios que se organizan durante un año para debatir, intercambiar y asistir. El encuentro somos todes y es importante reafirmarlo

MODOS DE ORGANIZACIÓN

En este multiplano de lectura aparece interesante repensar los dispositivos comunicacionales como herramientas organizativas e incluso de registro y socialización, la tecnología y las redes proponen una inmediatez de socialización que no se refleja aún, por ejemplo, en todo el trabajo puesto en la sistematización de lo elaborado por miles en taller, la instancia de micrófono como conclusiones siempre termina compartiéndose con una minoría no representativa y hay mucha sustancia puesta en esas elaboraciones que se diluye en el escaso tiempo para compartir lo producido.

El micrófono como símbolo de la palabra autorizada es algo importante a repensar también, los escenarios como marco y contexto de la representación expresiva… son formatos escasos y quizá antiguos de plasmar lo producido. Un formato que propone reproducir modos discursivos, aplausos o abucheos a la vieja usanza

Todo ha cobrado tal magnitud que las formas tradicionales de socializar dentro del encuentro son escasas, el tiempo resulta poco para tantas personas y los métodos terminan no alojando el crecimiento

El aplausómetro, otro dispositivo histórico de los encuentros sigue siendo un instrumento decisor ya cuestionado desde hace años, porque se realiza en un tercer día que para les participantes de localidades lejanas exige subirse a los micros para el retorno

También en muy importante repensar cómo se les da intervención a los partidos políticos en la toma de palabra y los timones organizacionales de un movimiento autoconvocado, autogestivo, plural y disidente… como para citar algunas de las características que hacen del encuentro un espacio transformador sin precedentes.

LAS MUJERES SOMOS DISIDENCIA

Emparentar, reducir y adosar a las mujeres a una categoría cientificista como la de género es aplicar un reduccionismo que debemos repensar no solo desde lo discursivo sino desde lo político. Las mujeres hace mucho tiempo que nos despegamos de la categoría de género, las mujeres somos sujetas y actoras políticas.

Ser mujer es político y hemos asumido ese legado disidente y transformador de millones de mujeres, brujas, machis, chamanas, trabajadoras, madres que no solo fueron luchadoras sino que fueron creadoras y gestoras de transformaciones políticas disidentes ante todos los modos de opresión del sistema patriarcal.

Los movimientos de mujeres han sido la mayor disidencia al patriarcado, instrumentando modos de circulación transversales y libertarios.

Intentar reducir a la mujer a una categoría de género y ampliar la argumentación con más categorías intelectuales como CIS, HETERO y NORMA desconoce cómo llegamos hasta aquí utilizando un ejercicio intelectual que lejos de nutrir las construcciones se posiciona generando nuevas estigmatizaciones y nuevos espacios segmentados de acumulación.  Todes formamos parte de una civilización heteronormada, de sesgo blanco, machista y opresor; las mujeres disidentes, organizadas y en lucha, como las madres de plaza de mayo en nuestro país, han desmantelado no solo los modos de opresión del sistema sino que han iniciado la desgeneración organizacional de las nuevas generaciones porque se constituyeron como sujetos políticos, recuperándonos en acción civil instituyente

Estoy convencida que el intento de reafirmarse en las nuevas distinciones de géneros contraponiéndonos a la construcción de una mujer política, es un error. La matriz de esas diferenciaciones está construida sobre las mismas bases lógicas del pensamiento científico heteronormado y patriarcal, incluso desde el mismo lenguaje

Me parece importante repensar cómo la intelectualización de las luchas se relaciona e interactúa con las luchas.

TRES GENERACIONES

El 1er encuentro reunió a mil mujeres en la Ciudad de Buenos Aires en 1986, el 34 Encuentro realizado hace días en La Plata reunió a más de 250.000 personas y al menos a tres generaciones. Esa capacidad creadora, multiplicadora y transformadora de las mujeres cumple 34 años y ha transformado la historia, pretender que en nombre de la historia todo quede igual es claramente un error multidimensional pero fundamentalmente político, las mismas sujetas políticas disidentes, mujeres, feministas, lesbianas, no binaries… somos madres, abuelas, tías, hermanas, compañeres de las nuevas formas de disidencia contra el patriarcado, aunque esto de ningún modo habilite ejercicios sancionatorios sobre las reivindicaciones de las mujeres en lucha ancestral.

Si las mujeres reivindicamos nuestra capacidad creadora, multiplicadora de la vida, la contralectura biologista resulta impropia de lo que reivindica la capacidad creadora, que no se constituye como un rol obligatorio sino como un poder indiscutible.

No es biológico ni científico, es y ha sido fundamentalmente político, tanto como el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, permanentemente avasallado.

Del mismo modo que se advierten unas reivindicaciones como biologistas, podrían advertirse otras, como las transexualidades, dependientes de una batería científica sistémica con un gran mercado en consonancia para constituirse como tales, no es acaso la teoría del cuerpo equivocado una construcción cultural por oposición, binómica, que ejerce un falta de empatía  hacia nuestros propios cuerpos? Sin embargo como mujer en lucha nunca tildaría de biologista una práctica de ejercicio de la libertad.

El lenguaje sancionando y disciplinando no construye libertad. Las disidencias sexuales son un modo de disidencia no “el modo” de disidencia, y los cuerpos no son solo una suma de órganos con usos y funciones.

El pensamiento científico propone una formulación en la que quedan extraídas las humanidades como objetos de estudio, separadas del resto de las esferas vivientes, y estas a la vez pensadas separadas de lo demás.

Solo pensadas… cualquier semilla sabe ser semilla y luego planta y ser flor y fruto…

Mucho antes del pensamiento (sea este científico o no) desarrollamos saberes. Cada célula es poseedora de saber: Ósmosis producida por ser de la misma materia que otros componentes. ¿Pueden las prácticas del pensamiento hacer olvidar a la célula de qué trata su existir? La humanidad objetivada y separada del ámbito, particionada y segmentada, asume que la función de su instrumento es aparte, afirmando incluso que hay “partes” que no son “vitales”. Una de las primeras cosas que aprendí a diferenciar fueron los órganos vitales de los que no lo son, sin encontrar mención alguna que aquél que no lo es, no está separado. Es decir, que somos seres compuestos, y todo funciona en conjunto (incluso unido físicamente), con una rítmica, con temperaturas, texturas, colores y pesos, humidificación y sequedad, elasticidad y tensión, todo “es” al mismo tiempo, durante lo que llamamos vida; incluso más allá de ella. El afuera y el adentro son simultáneos, respiro el aire que me rodea, el mismo que atraviesa mis poros y los de las plantas/animales que como…

La experimentación científica ha comprobado que la extracción de ciertos tejidos y sustancias, o un conjunto de ellos, modifica pero no anula. Pero como analizamos la parte por el todo queda excluido del análisis el sin fin de cambios y alteraciones (materiales y no materiales) que las modificaciones “parciales” producen. El pensamiento científico cuantifica, cualifica, define y clasifica la mayoría de segmentos con los que nos relacionamos a diario: Los llamamos componentes del mundo real o de la realidad. Podemos tomar el estudio de un segmento como la parte de realidad. Realidad diferente a la de aquello que se estudia, observado a partir de una necesidad y un propósito distinto a la del “objeto” de estudio y “su parte”.

En este ejercicio repetido de estudio y comprobación, admitimos una práctica, un entrenamiento físico y mental que ordenado, nos permite obtener un método, una fórmula aplicable A TODO?

La noción de materia y sustancia inmaterial aparece también desasociada. Lo inmaterial pertenece a un plano menos cuantificado; un “otro plano”, no físico, quizá imaginario, mágico, onírico… Pero también hay diferentes definiciones y fundamentos sobre el “patrimonio inmaterial”, el “bien simbólico”, sobre la creencia, la fe, los sueños, la mente, los centros de energía, lo paranormal, ese no sé qué… De alguna manera se llena de imagen y cuerpo lo inmaterial, ángeles o demonios;  dioses mitológicos, o la llama del espíritu; colores en el feng shui, anagramas en el I-ching, o símbolos de culturas conquistadas por otras concepciones… Algunos intelectuales del campo de la filosofía hablan de lo fantasmal. Mi abuela decía “Nada del otro mundo”

… quizá mundo es este con toda su materia y su no materia. El pensamiento, ¿a qué esfera pertenece?

Pensamiento, prácticas, mercado y tendencias de perpetuidad: Títulos, becas, festivales, muestras, concursos. Avales sociales y académicos que transmiten, forman, investigan y legitiman las prácticas del saber y sus técnicas del sentir. El mercado del pensamiento se ensancha y engrosa. Absorbe como papel secante el saber popular, lo tamiza metodológicamente y nuestros y vuestros saberes populares son puestos en forma y valor. ¿Todas las sociedades, sus prácticas, costumbres y expresiones caben en un FORMATO?

Claro que no.

La fragmentación del placer, atribuyendo a algunas partes usos y funciones específicas y relacionándolo sistemáticamente con las prácticas sexuales no es un reduccionismo reproductor de prácticas dominantes?

Ahora, aunque lo percibo, pienso y vivo como un reduccionismo sería incapaz de interpelar la reivindicación por ejemplo, del clítoris; o que las disidencias sexuales con concha se sientan más cómodas diciéndole vulva, término definido por la ciencia y la academia como el conjunto de los órganos sexuales primarios externos de los mamíferos hembras.

Reflexiones, repito.

PLURINACIONAL

36 Naciones indígenas habitan nuestro territorio Nacional y participan de los encuentros,  pero pareciera que en nombre del nombre hay tanto más en disputa… El discurso de la tradición y la historia tiene un límite finito

SEMILLA, LA GRAN AUSENCIA

Después de vivir el Encuentro más grande de la historia, sin retorno, oxigenado, plurar, expandido como era de prever, a pesar de todas las tensiones que propuso organizar semejante transformación socio política y cultural; la gran ausente fue la semilla, germen vital ineludible de todo brote rebelde, en las grietas del asfalto, entre los ladrillos de los edificios o al costado de cualquier andén…

Si bien hubo yuyos y derivados de semillas en cocciones, bebidas y otros productos QUE LA SEMILLA NO SE HAGA CUERPO EN EL ENCUENTRO habla de que el territorio en disputa no está presente, habla de que las campesinas no están presentes, habla de que las indígenas no están presentes, habla de un encuentro mayoritariamente urbano sin presencia de organizaciones que llevan adelante esa ardua salvaguarda contrasistémica de uno de los bienes comunes más importantes apropiados por la industria megaextractiva y los negocios depredadores basados en acuerdos criminales para el mercado patriarcal.

*por Cecilia Fernández Lisso, IDEP Salud ATE Argentina

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