El Hospital de Niños en su hora más difícil

El pasado sábado 19 de Mayo, alrededor de las 15 hs. la Terapia Intensiva Pediátrica y Terapia Intensiva Cardiovascular del Hospital de Niños Sor María Ludovica sufrieron un corte en el suministro de oxígeno que duró alrededor de 45 minutos.

Los pacientes de ambos sectores requerían de dicho soporte permanente dada la complejidad de su situación de salud. De este modo, el equipo de ambas salas con ayuda del personal de Guardia Central debieron asistir manualmente a los niños dado que no se contó en tiempo y forma con tubos de oxígeno suficientes para cubrir la demanda, e incluso varios de estos estaban descargados.

El día de ayer, el Hospital sufre un corte de energía eléctrica que afectó la actividad de Neonatología, Laboratorio y provocó la suspensión de las cirugías programadas debido a la incertidumbre en la resolución del problema.

Una vez más, la negligencia del sistema de salud pública pone en riesgo la vida y la salud de los pacientes del hospital y expone a los trabajadores a tomar decisiones en situaciones de mucha presión y responsabilidad.

Estos episodios se suman al acontecido el día 3 de mayo, donde un apagón generalizado repercutió negativamente en las instalaciones de nuestro hospital debido a que el grupo electrógeno tardó 7 minutos en activarse, cuando protocolarmente no debe demorar más de 10 segundos. Durante ese lapso las cirugías programadas debieron suspenderse y las que estaban llevándose a cabo se continuaron utilizando celulares para alumbrarse. Asimismo, los trabajadores de la Terapia Neonatal debieron suplir la función mecánica de forma manual con todos los pacientes.
Los eventos señalados son manifestaciones emergentes de un problema estructural que repercute en el cotidiano de nuestro hospital. Muestra de ello es el faltante de insumos; las inundaciones frecuentes en varias áreas; salas específicas que no pueden ser utilizadas por no cumplir con requisitos mínimos; falta de recurso humano y espacio físico que agravan las condiciones de trabajo y la calidad de atención; entre otras problemáticas. Este escenario se desarrolla en connivencia con un discurso oficial que utiliza la imagen del Hospital de Niños como pantalla de obras de infraestructura e inversión en salud pública que no son más que parches.

Ejemplo de ello es la ejecución de obras que se están realizando actualmente y presentan situaciones de riesgo al no contar con planos actualizados de la institución ni análisis previo de las instalaciones existentes, no pudiendo prever posibles áreas afectadas y consecuencias evitables en la vida y la salud de los pacientes.
La crisis del sistema sanitario y la sucesión de hechos de riesgo se han acrecentado en el último tiempo y se enmarcan en un contexto social y político donde la niñez es uno de los campos mayormente afectados.

La agudización de las problemáticas es acompañada por el vaciamiento de las políticas específicas y como consecuencia de ello, el hospital recepciona situaciones de cada vez mayor complejidad, sumado a la ausencia de dispositivos de contención y abordaje a nivel territorial/local. Esto trae aparejado una vulnerabilización de los derechos de los niños, niñas y sus familias y una limitación del hospital público para abordar dichos emergentes en su complejidad de forma integral. Son cada vez más frecuentes las reinternaciones por problemáticas habitacionales; por saturación y falta de recursos del primer y segundo nivel de atención; mayor ocurrencia de situaciones de violencia hacia niños, niñas y adolescentes; reincidencias en conductas autolesivas, intentos de suicidio y consumo problemático de sustancias; internaciones prolongadas por necesidades básicas insatisfechas; entre otras.

Como trabajadoras/es de la salud pública manifestamos nuestra preocupación creciente por la situación actual, sabiendo que las políticas que hoy afectan a nuestro hospital se replican en otros efectores de salud -en todos sus niveles- y estando convencidos que la unidad nos permite visualizar y enfrentar a los responsables del gobierno provincial y nacional que continúan haciendo oídos sordos a nuestros reclamos. A la fecha, los profesionales de la salud aún no hemos sido convocados a Paritarias ni a Mesas técnicas con el Ministerio para poder debatir integralmente nuestras condiciones de trabajo y la situación de emergencia en la que se encuentra el Sistema Público.

Por último y en referencia a los hechos de suma gravedad suscitados en las últimas semanas, los trabajadores del Hospital de Niños responsabilizamos a las autoridades, exigimos información certera sobre el estado de las obras y solicitamos el cese de las mismas hasta tanto se resuelvan las irregularidades que ponen en riesgo a los pacientes y exponen cotidianamente a los trabajadores. En el día de hoy, los trabajadores tuvimos una reunión con la Dirección del Hospital, donde logramos exponer la gravedad de la situación y obtuvimos como respuesta que la semana entrante recibiremos informes sobre el estado de las obras y lo sucedido. No logramos en esta instancia ninguna propuesta que brinde tranquilidad y confianza en que estos hechos no vuelvan a repetirse.

Los espacios de participación y organización colectiva nos han permitido dimensionar y resaltar la necesidad de escucha y comprensión ante la situación de inseguridad y conflicto permanente que caracteriza y condiciona nuestro desempeño laboral, partiendo de nuestro compromiso irrenunciable por la defensa de la salud pública, gratuita y de calidad.

MIÉRCOLES 30 DE MAYO-10HS: CONFERENCIA DE PRENSA EN EL HOSPITAL

Asamblea general de trabajadores del Hospital de Niños.
Seccional CICOP Hospital de Niños.
Junta interna ATE Hospital de Niños.
Comisión de Residentes del Hospital de Niños.

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